Esta obra reúne el estudio
de quince mujeres panhispánicas —eruditas y viajeras en Arabia y Asia— cuya
trayectoria destaca por su aportación cultural y literaria, su intervención en
debates sociales y políticos, su impulso de pedagogías alternativas, su defensa
del pacifismo, su temprana conciencia ecológica, su apuesta por la dignificación
humana y su capacidad para tejer nuevas redes y afectos.
Todo ello se articula al
amparo de los diversos movimientos feministas en los que participaron
activamente. Pues una de las conclusiones que se desprenden de esta publicación
es que el orientalismo cultivado por estas literatas constituye, en gran
medida, la historia de su propia emancipación.
En el libro colaboran diecisiete investigadores/as internacionales que estudian, entre otras, a las españolas Emilia Pardo
Bazán y Zenobia Camprubí; las mexicanas Laura Méndez de Cuenca y Graciela de la
Lama; las argentinas Victoria Ocampo, Adelina del Carril y Alicia Jurado; la
guatemalteca María Cruz; la chilena Gabriela Mistral, y las peruanas Clorinda
Matto y Dora Mayer.